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BACTERIAS REDUCTORAS NEUTRALIZAN EL URANIO RADIACTIVO

El sulfato de determinadas bacterias reductoras pueden convertir las formas tóxicas de metales radiactivos a sustancias inertes, alterando la solubilidad de los metales pesados. Por ejemplo, estas bacterias pueden convertir el uranio radiactivo a la uraninita casi insolubles de forma natural. Aunque la radiactividad de las sustancias no se elimina, los metales no serán absorbidos químicamente por los organismos vivos.

Estas bacterias pueden limpiar las minas de uranio abandonadas, los residuos industriales llenos de metales pesados y tanques de almacenamiento donde los materiales radiactivos han sido estibados. También podrían ser capaces de limpiar el agua de contaminantes y actuar en más de 7.000 situaciones de contaminación por metales pesados, pero hay un pequeño detalle; las bacterias sólo viven en niveles muy específicos de oxígeno y temperatura, haciendo que su uso sea de momento muy laborioso.

Filamentos eléctricos de bacterias eliminan el uranio radiactivo del agua

Bacterias limpian el uranio

Los filamentos pili permiten a la bacteria (naranja) precipitar el uranio al tiempo que lo mantienen alejado de la célula. Imagen: Dena Cologgi & Gemma Reguera, Michigan State University

Filamentos como pelos llamados pili permiten a algunas bacterias extraer el uranio del agua subterránea contaminada. El descubrimiento podría ayudar en el desarrollo de las tecnologías de limpieza de la radiactividad.

Algunas bacterias, como una especie llamada Geobacter sulfurreducens, se conocen porque obtienen su energía a partir de la reducción – o la adición de electrones – a metales del medio ambiente. Cuando el uranio disuelto en el agua subterránea se reduce de esta manera, el metal se vuelve mucho menos soluble, minimizando la propagación de la contaminación radiactiva.

Los investigadores han estado tratando de averiguar cómo funciona el proceso. Se sospecha que los pili podrían ser la respuesta, pero debido a que las G. sulfurreducens producen pili sólo en ciertos ambientes, el proceso resulta difícil de estudiar.

La clave para este descubrimiento estaba en conseguir que la Geobacter hiciera pili en condiciones de laboratorio, por ejemplo mediante la disminución de la temperatura. «Las condiciones de cultivo estándar para la Geobacter son como un hotel de cinco estrellas«, dice Gemma Reguera de la Universidad Estatal de Michigan en East Lansing, quien dirigió la investigación. «Tuvimos que hacerles la vida un poco más dura«.

Reguera y su equipo fueron capaces de demostrar que los pili aumentan considerablemente la cantidad de uranio que la G. sulfurreducens es capaz de eliminar. Sin los pili, la bacteria reduce el uranio dentro de la envoltura celular, pero esto envenena las células en el proceso. Cuando los pili están presentes, sin embargo, la mayoría de la precipitación ocurre alrededor de los pili, fuera de la célula. Esto proporciona una mayor superficie para la transferencia de electrones, dicen los investigadores, al tiempo que mantienen el uranio radiactivo a una distancia segura.

Una historia electrizante
«Con este trabajo se atan un montón de cabos«, dijo Derek Lovley, microbiólogo de la Universidad de Massachusetts Amherst, y ex-supervisor del post-doctorado de Reguera.

A principios de este año, Lovley publicó un artículo en la revista Nature Nanotecnología que muestran que los pili de la bacteria G. sulfurreducens son una especie de «nanocables», ya que conducen la electricidad. Los pili ayudan a potenciar la bacteria transfiriendo los electrones producidos durante el metabolismo de la célula a receptores externos, tales como el hierro. El hecho es que los pili también puede reducir un metal como el uranio «es una prueba más de la transferencia a gran escala de electrones a través de los pili«, dice.

Esta investigación debe ayudar a mejorar la bio-reparación – el uso de organismos biológicos para eliminar los contaminantes del suelo y del agua – así como la limpieza de muchos sitios contaminados por el procesamiento de uranio durante la guerra fría. «Los métodos actuales para estimular el crecimiento de estas bacterias en el medio ambiente son bastante toscos y experimentales«, dice Lovley. «Este nuevo mecanismo nos permitirá pronosticar mejor cómo el uranio puede ser reducido«.

Reguera está muy entusiasmada con la posibilidad de «alejarse de las bacterias» y construir dispositivos artificiales basados ​​en nanocables. «Esto nos permitiría trabajar en lugares donde las bacterias no pueden vivir«, dice ella, como la planta nuclear Fukushima en Japón, que fue devastada por un tsunami a principios de este año.

El uranio no es el principal radioisótopo liberado en Fukushima, pero Reguera ve potencial para ampliar el alcance de los pili de la Geobacter. En teoría, dice, que podría ayudar a precipitar los isótopos radiactivos de otros elementos, tales como el tecnecio, el plutonio y el cobalto. Reguera también prevé una mejora y afinamiento de las propiedades de los pili: «Debido a que estos nanofilamentos están hechos de proteínas, se pueden añadir fácilmente diferentes grupos funcionales«.

Yuri Gorby microbiólogo de la Universidad del Sur de California en Los Angeles es optimista sobre este campo emergente al cual se refiere como «electromicrobiología«. Señala que otros microbios, como las cianobacterias fotosintéticas y los metanógenos termófilos, también producen nanocables conductores. «Yo creo que sólo hemos empezado a rascar la superficie«.

Traducción por DESPERTARES
Fuentes: Scientific American y fierasdelaingenieria

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SALUD: DIETAS ALCALINAS Y ACIDAS. Adelgazar, Sanar y Rejuvenecer Equilibrando el pH

SALUD: DIETAS ALCALINAS Y ACIDAS. Adelgazar, Sanar y Rejuvenecer Equilibrando el pH

Definición de pH: relación entre la concentración de iones hidrógeno (H+) y oxhidrilos (OH) que le confiere las características de alcalinidad o de acidez a una solución.

El siguiente vídeo nos explica la importancia de consumir alimentos alcalinos y de eliminar alimentos ácidos para estabilizar y regular algo vital para la salud humana, el pH del organismo. Le recomendamos que vea este vídeo varias veces hasta comprenderlo perfectamente y después se lo ponga como recordatorio de vez en cuando. Si Vd. y su familia siguen estos simples consejos alimenticios reducirá drásticamente los riesgos de padecer cualquier enfermedad, especialmente el cáncer.

Nota: obsérvese en qué punto se sitúa el pH del agua de mar como alimento.

DESPERTARES 

pulsa PLAY para verlo:

Alimentos Alcalinos: los efectos en el equilibrio del Ph en el cuerpo humano

alimentos alcalinosRepercusiones de los alimentos alcalinos y ácidos sobre nuestra salud.

Con el paso del tiempo se nos está informando cada día más sobre la alimentación alcalina y cómo la acidez de los alimentos puede afectar nuestra salud.

La alimentación propuesta por los naturistas cada vez da más importancia a los alimentos alcalinos y a estos dos conceptos, ya que la evolución que sufren los alimentos después de la digestión influyen de manera importante, en la correcta actividad del organismo. Ahora sería bueno adquirir nuevos conocimientos sobre los alimentos alcalinos o que alcalinizan y los que en contraposición pueden ser acidificantes naturales (alimentos ácidos).

Después de haber terminado el proceso de digestión, todo aquello que hubiéramos ingerido se descompone en los nutrientes básicos de los cuales estaba formado; es decir que pasa a ser materia asimilable por nuestro organismo que dependiendo de la cantidad de proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas, fitonutrientes, trazas minerales etc. que posean determinarán la acidez o la alcalinidad residual.

Es decir, dejan unas “cenizas” que pueden ser de naturaleza alcalina o ácida dependiendo de si los alimentos ingeridos fueron alimentos alcalinos o alimentos ácidos.

Qué es alcalinidad y qué es acidez

Cualquier componente biológico-orgánico que haya en la naturaleza sufre una reacción de forma ácida o alcalina, para comprobar dicho proceso la medición se realiza por medio de una escala que se denomina PH, cuyos valores oscilan entre los rangos de 0 a 14, siendo 7 de PH el valor que se ha determinado como neutro.

Ahora deberíamos conocer cómo influyen en nuestro cuerpo losalimentos alcalinos y los alimentos ácidos, ya que para que nuestras células trabajen de forma correcta y apropiada su pH debe ser ligeramente alcalino. En una persona que esté en perfecto estado de salud el pH de la sangre debe estar entre 7,35 y 7,45. En todo momento la sangre se está autorregulando para no sobrepasar el PH de la franja anteriormente citada y no entrar en acidez metabólica, garantizando así el buen funcionamiento de las células de nuestro cuerpo, para un óptimo metabolismo. Las células que componen nuestros órganos obtienen las bases que neutralizan la acidez de nuestra sangre sobre todo después de haberse efectuado la metabolización de los alimentos alcalinos ingeridos.

Lo importante en resumen es que el Equilibrio del pH del cuerpo, debido a que nuestra forma de vida y hábitos alimenticios están pervertidos por décadas de publicidad e intereses creados de las industrias alimentarias y otras “cargas de estress”, nuestro pH tiene tendencia a ser ácido. El exceso de alimentos ácidos y la falta de alimentos alcalinos en nuestra dieta son clave en la tendencia del pH de nuestros sistemas.

Alimentos Alcalinos y Ácidos

Los alimentos al mismo tiempo que contribuyen con los macro y los micronutrientes necesarios para nuestro sustento y mantenimiento diario, también son los responsables de las aportaciones de acidez y alcalinidad a nuestro organismo, las cuales son imprescindibles para tener un organismo sano.

Uno de los principales minerales para neutralizar la acidez en la sangre es el calcio,por lo cual si nuestra alimentación, que tiende a ser ácida, usará sabiamente éste mineral  de los huesos, dientes y tejidos para neutralizar esta acidez, pudiendo ocasionar una desmineralización de nuestro organismo que contribuya a ocasionar problemas, apareciendo las enfermedades tales como: osteoporosis, caries, uñas frágiles y quebradizas, anemia, debilidad, problemas digestivos, etc.

Aquí es donde se establece la dualidad entre la alimentación alcalina y la acidificante para lograr estar en perfectas condiciones de salud.

Los alimentos provocan una reacción ácida o alcalina que se manifiesta en el PH de la sangre, indiferentemente del PH que posea cada alimento, por eso debemos clasificar los alimentos de la siguiente manera:

Los Alimentos Alcalinos se encuentran principalmente en:
  1. El Agua.
  2. Frutas.
  3. Verduras.
  4. Cereales integrales.
  5. Miel.

Alimentos Ácidos que producen la acidificación de la sangre:

  1. Lácteos.
  2. Quesos.
  3. Carnes.
  4. Cereales refinados.
  5. Azúcar blanca.
  6. Té.

Para mayor información descarga la Tabla del pH de los Alimentos (tabla alimentos alcalinos y ácidos para regular el pH clasificados por su influencia en el Ph).

Con todo esto no queremos decir que elimine totalmente estos alimentos de su sistema de alimentación, sino que simplemente debe consumirlos con prudencia. Así que si posees una mayor información sobre los alimentos que producen acidez, los alimentos alcalinos y de qué manera afectarán tu organismo, podrás comprender mejor cual es la importancia que poseen dichos nutrientes en tu vida.

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NICARAGUA: EJEMPLO MUNDIAL DE LOS DISPENSARIOS MARINOS.

Pedro Pozas Terrados

Por Pedro Pozas Terrados:

El corazón de los más sensibles se encoge ante tanta miseria humana, tanta degradación medio ambiental, tantas energías perdidas en la propia destrucción de la humanidad. 29.000 niños han muerto de hambre sólo en unas semanas y en un solo punto concreto: el cuerno de África, Somalia. Pero estas muertes se extienden por muchos otros países, donde la pobreza y la desnutrición arrasan las vidas de millones de personas, ante otra parte de la sociedad mundial que vive en la saturación y el derroche de recursos naturales y alimenticios.

Esta estampa que degrada la imagen humana, donde las guerras prevalecen por intereses económicos, donde gobiernos corruptos permiten que su pueblo muera de hambre y pobreza mientras ellos viven despilfarrando y ciegos de poder, donde las multinacionales roban los recursos de los que mueren de hambre, ante la pasividad de un sistema capitalista y neoliberal que está amenazando la propia estructura social de la humanidad, es por desgracia, la estampa de un mundo que agoniza dentro de otro mundo infernal.

Con solo tener voluntad, una mente abierta y hueco en tus ojos para poder expulsar lágrimas de compasión, podríamos acabar con tanto sufrimiento y dolor que en muchos lugares es lo único que tienen en propiedad.

Desde hace sólo ocho años, se están recuperando las enseñanzas que nos dejó Rene Quinton, un sabio francés que salvó en Paris a miles de niños de morir desnutridos, y que en 1912, detuvo la epidemia de cólera en el Cairo (Egipto), sólo con el agua de mar. Si, sólo con este esencial líquido que abunda en nuestro planeta y que nadie usa por ignorancia, y que otros aún sabiéndolo, callan por intereses económicos.

No voy hablar de la vida de este gran hombre, ya que he escrito otros artículos sobre él y las propiedades del agua del mar. El lector puede si lo desea, profundizar en ello y encontrará numerosos escritos y estudios realizados por expertos y por OMDIMAR y AQUAMARIS, cuyo único objetivo es dar a conocer al mundo los trabajos de Rene Quinton y aconsejar la toma de agua de mar como complemento nutritivo, aliviador de enfermedades y de una forma totalmente gratuita. ¿Por qué? Porque el agua de mar es patrimonio de la humanidad y como tal, no se vende, se mima, se conserva y se utiliza en beneficio de todos los seres vivos.

Existen numerosas pruebas científicas que avalan la necesidad de la implantación de dispensarios marinos, lugares donde se distribuye agua de mar de manera gratuita para el consumo humano. También se da seguimiento a las enfermedades que el paciente tiene, en caso de haber médicos, naturistas o trabajadores de la salud previamente capacitados en el tema, hasta lograr la  recuperación de la salud con el tratamiento exclusivo o complementario con agua de mar.

Millones de personas en el mundo que están sufriendo desnutrición, principal factor de riesgo de enfermedades como el cólera, se encuentran en las costas, frente a un mar que está deseando intervenir para paliar el sufrimiento humano. La materia prima está disponible para la mayoría de las personas y es gratuita… ¿por qué no se utiliza masivamente para mejorar el bienestar de la humanidad?

Nicaragua es el segundo país más pobre de Latinoamérica (el primero sin duda es Haití), lo que implica un 65% de desnutrición infantil y un insuficiente acceso de la población a los servicios de salud y a la adquisición de medicamentos. Por este motivo y gracias a la divulgación de AQUAMARIA y OMDIMAR sobre el uso terapéutico y nutricional del agua de mar, se han comprobado en Nicaragua los beneficios del consumo oral del agua de mar en la recuperación de la salud y la desnutrición humana  y animal.

Esto hace de los dispensarios marinos de este país, un ejemplo mundial que cualquier científico o gobierno pueden comprobar in situ. No es un proyecto, ni un informe sobre un papel…

Existen más de 60 dispensarios marinos en Nicaragua que están en pleno rendimiento, coordinados principalmente por la Doctora María Teresa Ilari, médica internista de la Clínica Santo Domingo en Managua, y por la hermana Julie Marciacq, de la red de Medicina Natural de Cantera. En esta clínica, mensualmente se almacenan 6.000 litros de agua de mar, que son recogidos en la playa de Miramar, un lugar turístico de Nicaragua, por un camión cisterna de la Alcaldía como colaboración gratuita y solidaria con los dispensarios existentes. Son llevados a los depósitos de almacenamiento en la mencionada clínica. Desde este mismo lugar, se reparte el agua al resto de los dispensarios de Nicaragua y a todo aquel que quiera tomarla, ofreciéndosela de forma gratuita.

Más de 50 médicos, naturalistas, y terapeutas de otras ramas de la medicina, colaboran y recetan agua de mar como valor nutritivo, curativo y de prevención de numerosas enfermedades. Miles de pacientes salen beneficiados y curados por su consumo. Los casos clínicos se cuentan por centenares.

Los pacientes que son tratados por la doctora María Teresa Ilari, en un 95% de los casos son curados. Beben un promedio de medio litro de agua de mar diario. Se han comprobado sus efectos en numerosas patologías y enfermedades: de la piel, diabéticos, hipertensos, esclerosis, enfermedades cardiovasculares y otros cuadros médicos incluido el cáncer. En los archivos y expedientes de la Clínica Santo Domingo y de otros centros médicos de Nicaragua, centenares de casos clínicos demuestran  sin lugar a dudas las propiedades curativas del agua de mar.

Para la ciencia oficial y el mundo, Nicaragua es un ejemplo viviente de lo que está ocurriendo con el agua de mar, es un ejemplo para otras poblaciones pobres y para una Comunidad Internacional que cierra los ojos ante la evidencia científica que supone la curación de miles de personas registradas clínicamente por médicos oficiales.

La Cruz Roja Internacional, Cruz Roja Española y Cooperación Internacional de España, a pesar de la petición de la Secretaria de la Reina Doña Sofía para que se estudie el tema del uso de agua de mar para detener la epidemia de cólera en Haití, tras una carta enviada por OMDIMAR, han cerrado los ojos ante las propiedades del agua del mar y no han movido un solo músculo para investigar la propuesta tal como pedía la Reina. De esta forma se hacen responsables y cómplices de las muertes de cólera en Haití. Otras ONGs como Mensajeros por la Paz también han cerrado sus puertas a esta posibilidad demostrada ya en Nicaragua.

Desde que en 2003, Laureano Domínguez visitó ese país y divulgó los conocimientos del sabio francés René Quinton, numerosos profesionales colaboradores de la doctora María Teresa Ilari han extendido el método marino a todas las ramas de la ciencia, en numerosas conferencias y congresos, dando a conocer las propiedades del agua de mar a Universidades de otros países de Latinoamérica.

El Centro de Diagnóstico Clínico de la sede Central del Ministerio de Salud, procesa y examina las muestras de agua de mar de forma gratuita para garantizar su potabilidad. No se han encontrado gérmenes patógenos para los humanos a pesar de recoger el agua de mar de la playa.

El agua de mar salva vidasPoco a poco, los dispensarios marinos se siguen extendiendo en Nicaragua y cada vez son más los médicos que se apuntan a la terapia marina como medicina de choque y como coadyuvante de los tratamientos médicos.

El Doctor Jorge Reynolds Pombo, colombiano, inventor del marcapasos, profesor en numerosas universidades del mundo y de reconocida fama mundial, es uno de los asesores científicos de OMDIMAR. Impulsa ante la NASA las alternativas alimentarias basadas en agua de mar y plantas halófilas, propuesta que ONDIMAR ha desarrollado y mostrado al mundo de forma gratuita, apoyando de una manera incondicional el uso del agua de mar como nutriente, preventivo y curativo de enfermedades.

El IV Foro Mundial del Agua, celebrado en México, se pusieron sobre la mesa de debate cifras estremecedoras:

Más de 2.600 millones de personas que habitamos en el planeta, no tienen agua.

2.000 millones de casos de diarreas infantiles, matan 1,6 millones de niños al año. El 88% por falta de agua e higiene.

La falta de agua e higiene, y principalmente la desnutrición, son las reales causas de enfermedades infecciosas y parasitarias. El hábito de lavarse las manos reduce las diarreas en un 35%.

Las mujeres y niñas son acosadas sexualmente al tener que ir al campo abierto a cumplir sus más elementales necesidades fisiológicas.

Pues bien, el mar está esperando para acabar con la desnutrición, un mar infinito que da vida en lugar de muerte, esperanza en lugar de enfermedades, alegrías en lugar de tristezas. Pero como siempre, nos topamos con multinacionales interesadas para que esto no salga a la luz, políticos que no les interesa solucionar tan grave problema y sólo buscan un beneficio propio, científicos oficialistas y de cara cuadrada que no comprenden que de sus negativas a aceptar la evidencia, desprenden que estamos ante un muro acientífico impenetrable y destructor de los nuevos paradigmas que podrían aumentar el bienestar de la humanidad.

Nadie puede poner en duda lo que ocurre en Nicaragua y la necesidad de establecer Dispensarios Marinos en todo el mundo, así como el principio de gratuidad que debe imperar por ser el mar patrimonio de la humanidad.

Recientemente, Naciones Unidas ha establecido el agua como un bien común, necesario, imprescindible y de derecho para todos los ciudadanos del mundo. El agua de mar debe estar incluida en este mismo derecho y su consumo a de ser gratuito.

Los gobiernos mundiales deben aceptar, lo que ya demostró científicamente René Quinton en su época y, como hemos visto en Nicaragua, con los Dispensarios Marinos, que el agua de mar sea consumida por los ciudadanos que voluntariamente quieran hacerlo, y deben apoyar toda iniciativa para el beneficio de la sociedad.

Las ONGs y Cooperantes, tienen que llevar a sus objetivos de trabajo y ayuda, los conocimientos sobre el agua del mar y la puesta en práctica del método marino. No se necesita una gran estructura para hacerlo. Solo y simplemente, recoger agua de mar de las playas y llevarla a las poblaciones.

Los Oasis Marinos que además de servir como Dispensarios, son una fuente de recursos para la alimentación de los poblados y zonas de hambrunas, deberían ser por su bajo costo, objetivo principal para de todas las Instituciones Oficiales o Voluntarias y así combatir el hambre y la desnutrición.

Tenemos a nuestra disposición algo tan maravillosos como es el agua de mar, lugar en donde se originó la primera célula, el primer ser viviente, de donde procedemos todos los seres vivos. Se han demostrado científicamente sus grandes propiedades curativas…. ¿por qué dejar morir a millones de personas de hambre y enfermedades, cuando tenemos el mar, fuente de vida y salud a nuestra entera disposición y de forma gratuita? No consintamos que  gobiernos y multinacionales nos roben este preciado líquido, elemento que el Planeta Tierra a puesto a disposición de toda la humanidad.

PEDRO POZAS TERRADOS (Nemo)

Fuente: elaguademar

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LA GLUCOSA QUE ALIMENTA EL CANCER, JOSEP PAMIES INFORMA

LA GLUCOSA QUE ALIMENTA EL CANCER, JOSEP PAMIES INFORMA

En uno de los sábados  de puertas abiertas del vivero de la Dulce Revolución de las plantas Medicinales , donde compartimos e intercambiamos  experiencias sobre plantas medicinales  http://www.dolcarevolucio.cat/es/donde-hay-plantas , una persona me pregunta sobre alguna planta para mejorar su dolencia de cáncer de próstata.

Después de comentarle que el Epilobium Parviflorum le sería de gran utilidad, le sugiero que a mi entender sería básico que hiciera una dieta alcalina, en la que sobre todo se eliminaran los azúcares refinados, pero también redujera todos los alimentos que se transformen rápido en glucosa ( lácteos, harinas refinadas, alcohol).

Esta persona afectada de cáncer de próstata, empieza a atar cabos con lo que le digo, al relacionarlo con la prueba que le habían hecho unos días atrás denominada PET (Tomografía por emisión de positrones), mediante la cual se puede observar células con gran acumulación de glucosa, siendo estas las cancerosas.

Es sabido desde hace mucho tiempo que las células con cáncer consumen unas 25 veces mas de glucosa que las células normales y sanas y viven en un ambiente anaeróbico , es decir sin oxígeno.

Por eso es tan importante cuando se tiene cáncer, el ejercicio suave y la respiración en zonas limpias y oxigenadas y la supresión de toda alimentación que de energía rápida como los azúcares , almidones de harinas refinadas, lactosa y alcoholes.

Una persona sana que utiliza estos grupos de alimentos y no hace ejercicio para quemar en el momento,  este exceso de calorías que aportan en forma de punta energética, acumula esta energía en su organismo en forma de grasa en michelines y celulitis.

Pero en una persona que padezca cáncer , estos azúcares directos o los indirectos provinentes de las harinas refinadas, lácteos y alcoholes, van directamente  a quien los está demandando de una forma desenfrenada , como son las células con cáncer.

¿Porque algunos oncólogos se callan estos temas y no recomiendan cortar rápidamente la ingesta de estos grupos de alimentos peligrosos?

Como descarto la ignorancia en personas tan “preparadas” solo cabe pensar en los intereses que se verían afectados indirectamente de las poderosas empresas azucareras, las de los lácteos (con su política publicitaria agresiva), la de las bebidas ricas en azúcar (coca cola, zumos pervertidos, etc.) y bebidas alcohólicas. Y como no, la de la industria farmacéutica que ve con placer el aumento imparable de cánceres de todo tipo.

Una dieta alcalina que evite la acidificación de la sangre y del liquido intercelular, ayudara a oxigenar además las células que componen nuestro organismo y actuaría de barrera para el cáncer.

Sustituir además el azúcar  por el edulcorante de Stevia puede ser una buena inversión http://www.dolcarevolucio.cat/es/las-plantas

Enlaces donde se puede ampliar información a lo dicho en este artículo:

http://hector.solorzano.com.mx/articulos/azucar.html http://www.holadoctorfeldman.com.ar/dietaalcalina.html
Fuente: Josep Pamies blog

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LA TRAGEDIA DE LAS SEMILLAS TRANSGENICAS, Dra. VANDANA SHIVA

Magnífica y sencilla exposición de la Dra. Vandana Shiva sobre todo el entramado detrás de las semillas transgénicas. Además, la valiente Dra. denuncia las falsas democracias en las que vivimos sometidos por los «secuestradores de las democracias» según sus propias palabras.

Vandana Shiva es una experimentada activista en la denuncia de los daños de la globalización al servicio de las grandes compañías, en particular de la alimentación. Es doctora en Física y fundadora de la asociación Navdanya.

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COMO PREPARAR UNA PASTA DE DIENTES SALUDABLE

De sobra conocido es el hecho de que muchas pastas de dientes comerciales procedentes de procesos de manufactura industriales poseen demasiados componentes químicos altamente perniciosos para la salud humana. Uno de estos elementos dañinos sobradamente demostrado es el flúor que incorporan la mayoría.

El siguiente vídeo muestra una forma casera de elaborar una pasta de dientes saludable y antibacteriana con elementos totalmente naturales.

Añadimos que una forma muy sencilla de incrementar la higiene bucal se puede conseguir mediante el enjuague bucal durante un par de minutos a modo de colutorio con agua oxigenada o MMS (dióxido de cloro) rebajados con agua natural.

DESPERTARES

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LOS EFECTOS PERJUDICIALES DE LA LECHE DE SOJA

discovery salud, leche de soja perjudicial

“La soja es naturalmente tóxica ya que contiene antinutrientes y sustancias que alteran nuestros equilibrios hormonales. Y en su procesamiento se añaden otros venenos. Además en su mayoría es transgénica”.

Alfredo Embid -coordinador de la Asociación de Medicinas Complementarias

discovery salud, leche de soja dañinaEl siguiente artículo publicado por la prestigiosa y honrada revista Discovery Salud nos muestra que quizás el NEGOCIO de la Soja esconde intereses económicos y estratégicos muy alejados de los tan cacareados supuestos beneficios para la Salud. Lean esa información y saquen sus propias conclusiones.

DESPERTARES

LA LECHE DE SOJA Y LOS PRODUCTOS ELABORADOS CON SOJA SIN FERMENTAR NO SON ACONSEJABLES

En varias ocasiones hemos traído a nuestras páginas los resultados de estudios realizados por diferentes instituciones de todo el mundo según los cuales la soja reportaría innumerables e importantes beneficios para la salud. Bien, pues son cada vez más los expertos que afirman que los productos fermentados de soja -el miso, el tempeh, la salsa de soja y el natto- se pueden ingerir pero con mucha moderación porque si no también son dañinos pero no es en modo alguno aconsejable tomar los que contienen ese alimento sin fermentar, leche de soja incluida. No solo no tendrían las propiedades beneficiosas que se les atribuye sino que pueden perjudicar gravemente la salud.

Si el lector revisa en nuestra web –http://www.dsalud.com– la sección de Noticias comprobará que en al menos nueve ocasiones nos hemos hecho eco de estudios que aseguraban haber descubierto o confirmado alguna nueva propiedad o indicación de la soja (aparecen en los números 7, 18, 23, 33, 62, 64, 101, 105 y 108). Incluso le dedicamos íntegra la sección de Alimentación del nº 48. Bien, pues de la misma manera que en su momento dimos cuenta de los resultados de las supuestas bondades de la soja queremos ahora recoger los informes de otros estudios –algunos de ellos realizados hace años pero de los que hemos tenido conocimiento recientemente- que ponen en entredicho algunas de esas cualidades, especialmente en lo que a las proteínas de la soja se refiere cuando ésta no han sido fermentada. Y es que se asegura ahora que, en contra del mensaje interesado que durante décadas ha estado lanzando la industria de la soja, en Oriente -de donde este alimento es originario y donde según se nos ha hecho creer se consume a diario en cantidades importantes, algo que se supone explicaría la buena salud general de los orientales- no es consumida de forma directa ni frecuente sino en pequeñas cantidades, de vez en cuando y siempre transformada en subproductos fermentados.

Por tanto todo indica que la soja sigue guardando secretos… o más bien la industria que la comercializa que no quiere que lleguen a oídos del consumidor algunos aspectos de este alimento oriental que podría dañar seriamente su imagen y sus ventas.

UNA VERDAD INCÓMODA

“La soja es naturalmente tóxica ya que contiene antinutrientes y sustancias que alteran nuestros equilibrios hormonales. Y en su procesamiento se añaden otros venenos. Además en su mayoría es transgénica”.Así de contundente se mostraba en junio de 2005 Alfredo Embid -coordinador de la Asociación de Medicinas Complementarias- en un artículo publicado en la revista Medicina Holística que básicamente resumía lo contenido en los numerosos textos científicos publicados en Soy Online Service (invitamos al lector a leerlos en su web –http://www.soyonlineservice.co.nz/home.html- o en la de la Asociación de Medicinas Complementarias: http://www.amcmh.org). Un texto en el que Embid desmintió ya entonces gran parte de las afirmaciones que sobre la soja hace la industria alimentaria desde hace décadas. Como la de que se consume de forma habitual y masiva desde hace milenios en Oriente cuando como Embid decía en su texto “un estudio del uso histórico de la soja en Asia muestra que sólo fue usada por los pobres. Éstos, cuando no tenían nada que comer, consumían frijoles de soja pero preparándolos cuidadosamente para destruir antes todas sus toxinas”. Asimismo explicaría que la soja sólo se consumía tras su fermentación. Según él en Asia la soja “es sólo un complemento alimenticio que se utiliza fundamentalmente como condimento en forma de salsa de soja y en otros productos fermentados que ni se comercializan ni se toman apenas en Occidente como el miso, el tempeh o el natto”.

Respecto a las fórmulas de soja para alimentar a bebés que cada vez son más empleadas en Occidente alegando que así se hace en los países orientales Embid lo desmiente igualmente: “Las fórmulas de leche de soja rara vez se usaban en Asia para alimentar a los niños”. Y para apoyar su afirmación recuerda que “ya en un escrito de 1930 el doctor Ra Guy, del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de Pekín (China), se dice que nunca se ha usado leche de soja para alimentar a los niños en Pekín. Esa fórmula no se hace en las casas sino que es vendida en las calles como una bebida caliente rica en proteínas siendo usualmente bebida por ancianos en vez de té. La leche de soja, aparte de ser dañina para los niños, es difícil de preparar’”.

En cuanto a la afirmación de que “la soja es un alimento que sustituye a las proteínas de los productos de origen animal” Embid aclara que “la soja es muy rica en proteínas pero es relativamente pobre en el aminoácido azufrado cistina, precursor de la cisteína, del glutatión y de la taurina. Además su procesamiento a altas temperaturas tiene el desafortunado efecto secundario de desnaturalizar la lisina y los demás aminoácidos”.

Por lo que respecta a lo sostenido por la industria acerca de que “la soja contiene ácidos grasos omega 3 beneficiosos” Embid responde que “los procesos de elaboración de la mayoría de los productos a base de soja se desarrollan a altas temperaturas que desnaturalizan los ácidos grasos poliinsaturados y producen ácidos grasos trans-inactivos”.

También añade, en contra de la idea de que contiene nutrientes de fácil asimilación, que “la soja induce una marcada descalcificación, es deficitaria en hierro -lo que puede llevar a la anemia-,deficitaria en vitamina B12,deficitaria en tiamina o vitamina B1 -se han dado casos de bebés alimentados con fórmulas de soja con beriberi grave- y deficitaria en el aminoácido lisina”.

Además la soja contiene diversos antinutrientes. Embid menciona entre ellos “los inhibidores de enzimas digestivos (inhibidores de la proteasa) como la tripsina y otros necesarios para la digestión de proteínas”. Explicando luego que“los inhibidores de la tripsina y la hemaglutinina son además inhibidores del crecimiento. Y los inhibidores de la proteasa han sido acusados de provocar problemas pancreáticos”. De hecho Soy Online Service publica los resultados de un estudio realizado con ratas según el cual “niveles elevados de exposición a los inhibidores de la proteasa causan cáncer pancreático mientras niveles moderados provocan que el páncreas de la rata sea más susceptible a los agentes cancerígenos”.

También serían antinutrientes contenidos en la soja según Embid “el ácido fítico presente en un grupo de sustancias denominado fitatos que están presentes en el salvado o la cáscara de todas las semillas. Los fitatos son quelantes, es decir, pueden unirse a iones metálicos y bloquear la asimilación y la biodisponibilidad de minerales esenciales: calcio, magnesio, cobre, hierro y, especialmente, zinc”. Dato que debe ser tenido especialmente en cuenta por los vegetarianos y por las madres que alimentan a sus bebés con fórmulas a base de soja.

Otro motivo de alarma sería el hecho, según explica Embid, de que “se ha comprobado que las fórmulas infantiles basadas en la soja pueden contener hasta 200 veces más manganeso que la leche de lactancia natural y como su exceso se acumula en los órganos internos, incluyendo el cerebro, podría producir daños”.

Al respecto Soy Online Service da una cifra concreta: “Alrededor del 8% del exceso de manganeso de la dieta es almacenado en el cerebro, muy cerca de las neuronas que producen dopamina, responsable en parte del desarrollo biológico adolescente. Las implicaciones de ello son que uno de cada ocho bebés alimentados con fórmulas de soja durante los primeros seis meses de vida podría tener riesgo de sufrir alteraciones cerebrales y de comportamiento que no se hacen evidentes hasta la adolescencia”. De ahí que esa institución considere que se está poniendo innecesariamente en riesgo la adecuada actividad tiroidea de los bebés alimentados con fórmulas de soja, cuestión a la que dedica varios artículos que el lector interesado podrá encontrar fácilmente en su web o resumidos en el texto Fórmulas infantiles a base de soja: hay motivos para preocuparse que firmado por los doctores Sue Dibb y Mike Fitzpatrick se publicó en el nº 72 de Medicina Holística.

No puede por ello extrañar que enSoy Online Service se llegue a afirmar: “Es irresponsable que los fabricantes de fórmulas de soja continúen arriesgando las tiroides de los bebés con su negativa a eliminar las isoflavonas de sus productos”. Añadiendo:“Es absolutamente irresponsable y un signo de corrupción moral anunciar los beneficios anticancerígenos de la soja sin hacer mención alguna de que existen otros riesgos para la salud”. De ellos sí habla en cambio Alfredo Embid cuando dice: “La soja, incluso aunque no sea transgénica, produce numerosas patologías; están documentadas en la literatura científica desde hace años”. Y añade: “La industria de la soja no puede excusarse ya que sabe que la soja es patógena desde hace decenas de años. Por ejemplo, sabe que la soja contiene agentes bociógenos desde hace más de 60 años”.

Embid hace un amplio resumen de todos estos problemas en su texto que reproducimos por su interés e importancia: La soja produce:

Alteraciones alérgicas -especialmente en niños-y casos de alopecia. La proteína de soja se encuentra en el segundo lugar de la lista de alimentos que producen alergias y genera el 25% de las reacciones graves”.

Alteraciones del sistema nervioso”. Entre ellas un envejecimiento acelerado del cerebro. De hecho menciona que “un estudio realizado por el Centro Epidemiológico de Hawai (Estados Unidos) durante más de 30 años sobre 7.000 hombres demostró que el tofu aceleraba la pérdida de peso cerebral en personas de edad y que cuanta más soja tomaban peores eran sus habilidades mentales”.

Alteraciones del comportamiento. Como aumento de la ansiedad, del estrés, disminución de los comportamientos sociables, aumento del comportamiento agresivo y, paradójicamente, también del comportamiento de sumisión en animales alimentados con soja”.

Alteraciones del sistema inmunitario. La genisteína (una de las proteínas de la soja) tiene efecto inmunosupresor y produce alteraciones atróficas del timo. La exposición a fitoestrógenos durante el embarazo y la lactancia se ha relacionado con la aparición de enfermedades autoinmunes en los niños”.

Alteraciones endocrinas. En estudios que datan de la década de los 50 del siglo pasado ya se demostró que la soja causa trastornos endocrinos en animales”. Y entre esas alteraciones endocrinas cita alteraciones del páncreas (“los niños alimentados con fórmulas de soja tienen el doble de diabetes”) y alteraciones del tiroides (“la soja contiene sustancias que debilitan la función de la glándula tiroides · Es bociógena. La genisteína es un inhibidor de la peroxidasa tiroidea más poderoso que los medicamentos normales anti-tiroideos”). Y añade que “se ha descrito aumento de la TSH hipofisiaria (siglas en inglés de la hormona tirotropina) en respuesta a su acción antitiroidea, bocio difuso, hipotiroidismo (con sus síntomas asociados: estreñimiento, letargia, fatiga, etc,), tiroiditis autoinmune subaguda (los niños alimentados con fórmulas a base de soja tiene el triple de enfermedades autoinmunes del tiroides, según un estudio del Departamento de Pediatría del Hospital Universitario Cornell de North Shore Manaste, Nueva Cork , Estados Unidos) y hasta cáncer de tiroides”. Continúa luego explicando Embid en su artículo que al inhibir la peroxidasa tiroidea –necesaria para fabricar las hormonas tiroideas T3-T4- “la genisteína causa daño irreversible a las enzimas que sintetizan las hormonas de la tiroides”.

Otro dato relevante a este respecto es que ya en 1988 el doctor Theodore Kay de la Facultad de Medicina de la Universidad de Kyoto (Japón), señalaría que “sabemos desde hace medio siglo que las ratas y los humanos alimentados con soja -especialmente los niños y las mujeres- sufren agrandamientos de la tiroides”.

Asimismo, dentro de estas posibles alteraciones endocrinas que podría provocar la soja no fermentada Alfredo Embid recuerda que “contiene fitoestrógenos cuya acción se puede combinar con otros disruptores endocrinos y xenoestrógenos responsables de alteraciones en las hormonas sexuales, alteraciones del comportamiento sexual, aparición de la pubertad precoz, anomalías congénitas del tracto genital masculino (de hecho, como publica el Soy Online Service, la mayor incidencia de este tipo de defectos se ha registrado en bebés varones nacidos de madres vegetarianas consumidoras de soja), disminución de la fertilidad y disminución de andrógenos”. A lo que habría que sumar que “hay pruebas de que las isoflavonas de la soja genisteína y daidzeína son genotóxicas para el esperma humano”.

-“Aumento de malformaciones en el nacimiento. Como criptorquideas, hipospadias, espina bífida, piernas deformes o ausencia de algún órgano y abortos”. A este respecto el Soy Online Service recoge los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por la Universidad John Hopkins (EEUU) que apoyan “la potencial conexión entre el consumo de isoflavonas durante el embarazo, las alteraciones tiroideas y los defectos de nacimiento”.

Alteraciones del material genético. Se han descrito alteraciones de los mecanismos reparadores naturales de las aberraciones cromosómicas y otras alteraciones negativas del ADN”.

Embid también es rotundo a la hora de desmitificar la creencia de que el consumo de soja previene el cáncer: “El consumo de soja –afirma- no sólo no previene el cáncer sino que puede fomentar los cánceres ginecológicos y tiroideos”. Asegurando que se han descrito en la literatura científica “cáncer de páncreas, mayor tasa de cáncer y leucemia infantil, mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, aumento de cánceres de la vulva, aumento del riesgo de cáncer en la glándula tiroides, aumento de la incidencia de hiperplasia endometrial (estadío precursor del cáncer de útero) y aumento del riesgo de cáncer en la glándula tiroides”. Todo ello porconsumir soja.

Además recuerda que en el procesamiento industrial de la soja se produce lisinealina -sustancia cancerígena- y que los solventes utilizados dejan otros residuos cancerígenos como el hexano.

Cabe añadir que hay otros artículos en la web de Soy Online Service que recogen resultados de nuevas y preocupantes investigaciones. Por ejemplo la del doctor Craig Dees -del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (California, EEUU)- que ha encontrado que “las isoflavonas de la soja hace que se reproduzcan las células cancerosas de mama” por lo que concluye que “las mujeres no deben tomar productos derivados de la soja”.

Y resultados similares obtendría el doctor William Helferich -de la Universidad de Illinois (EEUU)- quien afirma que “existe la posibilidad de que la genisteína en la dieta estimule el crecimiento de tumores dependientes del estrógeno en los humanos con bajos niveles de estrógeno endógeno circulando tales como los encontrados en las mujeres postmenopáusicas”.

Tampoco está claro, según Embid, que la soja reduzca el colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares pues este alimento“contiene hemaglutininas, unas sustancias que promueven la formación de coágulos sanguíneos responsables de accidentes cerebrovasculares, trombosis, etc.”

Bien, pues a todo esto habría que añadir que casi el 95% de la soja que llega a nuestras mesas es transgénica por lo que los productos derivados de ella serían aún más tóxicos y las consecuencias de su consumo impredecibles. “Se ha comprobado experimentalmente –explica Embid en su artículo- que el ADN transgénico ingerido en alimentos se puede recombinar en el estómago y el intestino humanos transfiriendo a las bacterias de la flora intestinal propiedades de las plantas transgénicas como, por ejemplo, la resistencia a antibióticos”.

ADVERTENCIAS “DESDE DENTRO”

Agregaremos que uno de los mayores ataques que ha recibido la industria de la soja es la carta de protesta firmada por dos científicos de la propia FDA norteamericana con la que en 1999 trataron de impedir que ese organismo avalara sus presuntos beneficios o, al menos, conseguir que se incluyeran advertencias sobre su consumo en las etiquetas de todos los productos que la contuvieran. Vano intento. Nos referimos a Daniel Sheehan –por entonces director del Programa Básico de Estrógenos de la División de Toxicología Genética y Reproductiva de la FDA- y a Daniel Doerge -que en ese momento ocupaba igualmente un alto cargo en la División de Toxicología Bioquímica de la organización-. Dirigida al Departamento de Salud y Servicios Humanos de la propia FDA en ella se decía, entre otras cosas, que “existe evidencia abundante de que algunas isoflavonas que se encuentran en la soja, incluyendo la genisteína y el equol -un metabolito de la daidzeína, tienen efectos tóxicos en tejidos sensibles a los estrógenos y en la glándula tiroidea” a la par que recordaban que desde 1988 la FDA tenía en su poder un informe remitido por el Gobierno británico sobre los fitoestrógenos de la soja en el que ya se afirmaba que “no habían logrado encontrar evidencia de sus beneficios” y de paso advertían sobre sus “potenciales efectos adversos”. Por si todo ello fuera poco la FDA tenía conocimiento desde 1991 de que investigadores japoneses habían descubierto que el consumo de una cantidad tan pequeña como 30 gramos o 2 cucharadas de soja al día durante un mes conduce a un incremento significativo de la ya mencionada hormona hipofisiaria tirotropina. Además algunos de los voluntarios del estudio desarrollaron bocio difuso e hipotiroidismo y varios más se quejaron de estreñimiento, fatiga y letargia. Años después investigadores del propio Centro Nacional para Investigación Toxicológica de la FDA para el que trabajaban Sheehan y Doerge hicieron el embarazoso “descubrimiento” de que las sustancias que provocaban el bocio eran efectivamente esas isoflavonas.

Tiempo después Sally Fullon –periodista especializada en investigación y autora de varios libros además de presidenta de la Fundación Weston A. Price, institución sin ánimo de lucro que publica estudios e informes sobre nutrición y salud humana- recogería el testigo de Sheehan y Doerge y, de hecho, lleva años denunciando las estratagemas de la industria de la soja y la pasividad cómplice de las autoridades. Como que la industria venda la soja al consumidor de alto poder adquisitivo “no como una comida barata sino como una sustancia milagrosa que previene las enfermedades coronarias y el cáncer, elimina los sofocos en la menopausia, fortalece los huesos y nos mantiene siempre jóvenes. Para ello la competencia –carne, leche, queso, mantequilla y huevos- ha sido debidamente demonizada en los organismos gubernamentales. La presión para introducir más soja ha sido implacable desde entonces y su alcance global hasta el punto de que la proteína de soja se encuentra ya en la mayoría de los panes de los supermercados. La publicidad ha sido tan eficaz que la venta de productos de soja es hoy notable cuando hace sólo unas décadas ni siquiera se consideraba adecuada para comer ni en Asia”. En su denuncia explica asimismo que en realidad “los chinos no comen productos de soja no fermentados -como sí hacen en el caso de otras legumbres como las lentejas- porque contienen grandes cantidades de toxinas naturales o antinutrientes que son potentes inhibidores de la tripsina y otras enzimas necesarias para la digestión de las proteínas. Tales inhibidores son proteínas grandes y compactas que no se desactivan al cocinarlas y pueden producir graves desórdenes gástricos, digestión incompleta de las proteínas e insuficiencia crónica en la absorción de aminoácidos. En animales de laboratorio dietas altas en inhibidores de tripsina causan agrandamiento del páncreas y otras condiciones patológicas, cáncer incluido”.

En su web –http://www.westonaprice.org– Fullon habla luego de otros componentes de la soja potencialmente dañinos. Es el caso de la hemaglutinina , “una sustancia coaguladora que hace que los glóbulos rojos se junten”. Y añade:“Tanto los inhibidores de tripsina como los de hemaglutinina son inhibidores del crecimiento. Ratas destetadas alimentadas con soja que contenía dichos nutrientes no conseguían crecer normalmente. Los componentes que inhiben el crecimiento se desactivan durante el proceso de fermentación”.

En cuanto al antes mencionado ácido fítico que puede bloquear la absorción de minerales explica que es “altamente resistente a las técnicas normales de reducción de fitatos con métodos de cocción lenta a baja temperatura. Por tanto los vegetarianos que consumen tofu como sustitutivo de la carne y de los productos lácteos se arriesgan a sufrir graves déficits de minerales. Los resultados de déficits de calcio, magnesio y hierro son bien conocidos pero no tanto los que provoca un déficit de zinc. Y a éste se le conoce como el mineral inteligente porque se necesita para un óptimo desarrollo y funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso. Bueno, pues los fitatos presentes en la soja interfieren con la absorción del zinc más que en otros minerales. Sólo un largo periodo de fermentación reduce significativamente el contenido de fitatos de la soja”. Luego continúa explicando: “En experimentos dietéticos se ha comprobado que el uso de concentrado de proteínas de soja incrementa en el organismo las necesidades de vitaminas B12, D, E y K”.

Fullon arremete igualmente contra los mitos recientemente creados sobre la soja. Especialmente contra los que dicen que su ingesta ayuda frente al exceso de colesterol, el cáncer o la osteoporosis. Respecto del colesterol afirma que las evidencias científicas de la capacidad de la soja para reducir el colesterol derivan en su mayoría de un metaanálisis realizado en 1995 por el doctor James Anderson solo que el mismo -se publicó en The New England Journal of Medicine- lo patrocinó la empresa Protein Technologies International.Y en cuanto a sus resultados explica que el informe publicado sugiere que los individuos con un nivel de colesterol superior a 250 mg/dl experimentaron una reducción significativa de entre un 7 y un 20% al sustituirles la proteína animal por la de soja mientras en personas con un nivel de colesterol inferior a 250 mg/dl la reducción era en cambio insignificante. Y eso implica que en el caso de la mayoría de las personas comerse una hamburguesa vegetal en lugar de un filete no va a reducir su nivel de colesterol”.

Fullon denuncia asimismo el que compañías que comercializan proteínas de soja afirmen cosas como “además de proteger el corazón la soja ha demostrado tener poderosas propiedades anticancerígenas. Los japoneses, que comen 30 veces más soja que los norteamericanos, tienen una incidencia menor de cánceres de pecho, útero y próstata”. Un “argumento” al que esta investigadora responde que “eso podría ser cierto pero también que los japoneses y los asiáticos en general tienen unos niveles más altos de otros tipos de cáncer; en concreto de esófago, estómago, páncreas e hígado. Los asiáticos de todo el mundo presentan también altos niveles de cáncer de tiroides. Así que la misma lógica que deduce que hay un nexo de unión entre los bajos niveles de esos cánceres y el consumo de soja requiere también que se atribuya a la soja los altos niveles de cánceres de tiroides y del sistema digestivo; especialmente cuando se sabe que la soja provoca esos cánceres en ratas de laboratorio” (en este sentido cabe explicar además algo importante: en Japón el consumo de soja no fermentada es muy escaso pues supone menos de dos cucharaditas al día).

Fullon recuerda que las supuestas propiedades anticancerígenas de la soja se deben a un metaanálisis hecho en 1994 por Mark Messina -médico y profesor adjunto en la Universidad de Loma Linda (California, Estados Unidos)- que se publicó en Cáncer y Nutrición y cuenta: “Messina apuntó que de 26 estudios con animales en el 65% se encontraron efectos protectores de la soja. Pero de forma claramente interesada pasó por alto incluir un estudio según el cual la soja provoca cáncer de páncreas. Además en los estudios humanos citados los resultados estaban mezclados. Unos pocos mostraban algunos efectos protectores pero la mayoría no mostraban ninguna correlación entre el consumo de soja y las tasas de cáncer”. Fullon explica luego que por eso su conclusión fue que “los datos de este estudio no pueden ser usados como base para afirmar que un incremento del consumo de soja reduce los riesgos de padecer cáncer”. Bueno, pues resulta que Messina escribiría luego un libro titulado La soja y tu salud en el que con total desfachatez afirmaba justo lo contrario y recomendaba tomar una taza o 230 gramos de productos de soja al día “como cantidad óptima para prevenir el cáncer”.

Por lo que se refiere a la osteoporosis Fullon afirma que “la aseveración de que la soja previene la osteoporosis resulta extraordinaria ya que bloquea la absorción de calcio y causa déficit de vitamina D. Si los asiáticos tienen niveles más bajos de osteoporosis que los occidentales –explica-es porque su dieta es rica en vitamina D procedente de las gambas, el tocino y los mariscos así como del abundante calcio contenido en los caldos hechos con huesos”.  No se debería pues a la soja.

Fullon analizaría también qué pasa cuando se alimenta a bebés con soja. Y escribe: “Aproximadamente el 25% de los niños que no son amamantados en Estados Unidos toman sustitutivos a base de soja, un porcentaje mucho mayor que en otras zonas del mundo. Y se ha calculado que un bebé alimentado exclusivamente con este tipo de sustitutivo de la leche recibe el equivalente en estrógenos –respecto a su peso corporal- de al menos cinco píldoras anticonceptivas al día”. Realmente inconcebible. Y agrega al respecto: “Para muchos investigadores los futuros patrones de orientación sexual pueden verse también influidos por esta exposición temprana a hormonas. Además es alarmante el número de casos de niñas alimentadas con soja cuando eran lactantes que alcanzan la pubertad mucho más temprano de lo normal. Temprana maduración de las niñas que  normalmente provoca más tarde problemas en el sistema reproductivo, incluidos problemas con la menstruación, con la infertilidad y con el cáncer de mama”.

Terminamos indicando que según el doctor Lon White –especialista en Medicina Geriátrica de la Escuela de Medicina John A. Burns de la Universidad de Hawai (Estados Unidos)- hay una relación significativa entre el consumo diario de dos o más raciones de tofu y una aceleración del envejecimiento cerebral. El estudio que efectuó constataría entre las personas estudiadas que quienes habían consumido habitualmente soja en su edad adulta tenían sus capacidades cognitivas más disminuidas y mayor incidencia de alzheimer y demencia. “Aquellos que comieron tofu –llegaría a afirmar-parecían cinco años más viejos al llegar a los 75 o 80”. White y sus colaboradores atribuyeron esos efectos negativos a las isoflavonas de la soja. Los resultados confirmarían así los de otro estudio anterior que constató que las mujeres postmenopáusicas con altos niveles de estrógenos en sangre experimentaban mayor declive cognitivo que las que no ingerían isoflavonas de soja.

Resumiendo, la industria alimentaria sabe desde hace años que la soja –incluida la que no es transgénica- contiene toxinas y antinutrientes que pueden perjudicar la salud pero se ha limitado a pregonar sus bondades ocultando interesadamente los datos que podrían estropearle el negocio. Hoy, gracias a las voces de algunos disidentes, los consumidores empezamos a ser conscientes de que los procesos industriales no logran eliminar completamente los agentes patógenos que contienen como aseguran los vendedores de productos de soja.

En suma, son cada vez más los expertos que afirman que los productos fermentados de soja -el miso, el tempeh, la salsa de soja y el natto- se pueden ingerir pero con mucha moderación porque si no también son dañinos pero no es en modo alguno aconsejable ingerir los productos que contienen ese alimento sin fermentar, leche de soja incluida.

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Fuente: DISCOVERY SALUD

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