Un ciudadano valiente habla de cómo la industria asesina farmaceútica promueve el uso indiscriminado de medicamentos a través de la psiquiatría para anular al ser humano desde la infancia y convertirlo en un muñeco fácilmente manipulable al tiempo que se enriquecen un poco más.
Este artículo se publica desde el máximo respeto hacia todos los profesionales de la medicina que realizan su trabajo de forma honrada y bienintencionada.
Enviado por Comisión Ciudadana de Derechos Humanos (Bilbao)






























































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