Nota añadida en 2026: el vídeo que ilustraba esta entrada, titulado «Policía española frena un escrache en la vivienda de Posada», desapareció de YouTube con el paso de los años. Mantenemos el texto tal y como se publicó en 2013.

A pesar de los miles de millones de euros ya desembolsados… para salvar la banca, la crisis que estremece las economías de la Unión Europea no mengua ni por asomo. ¿O no sería más justo denominarla estafa?
Continúa en toda Europa el saqueo a la población, se agudiza la pérdida de derechos básicos y bienestar social conseguidos a través de generaciones de lucha. Empeora día tras día una crisis muy sospechosa que tiene claros tintes de ser parte de un plan muy bien urdido para conseguir un objetivo claro que algunas clases han perseguido incesántemente a lo largo de la historia de la humanidad: los ricos más ricos y los pobres más pobres.
Hispan Tv: En España, cientos de personas han intentado realizar un escratche en la vivienda particular del presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada.
La Policía ha impedido a los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca llegar a la residencia de Posada. La campaña de escratches se basa en movilizaciones frente a las viviendas de los políticos para rechazar los desahucios.
Para profundizar esta noticia, tenemos a señor Alex Corrons, analista internacional desde Santurchi en España.
José Luis Sampedro sobre la desobediencia civil frente a los desahucios
El siguiente fragmento de vídeo, recoge un brillante análisis realizado por José Luis Sampedro en el año 2011 sobre leyes, desahucios y desobediencia civil. Que sus palabras resuenen más que nunca.
Los suicidios de la crisis
Visibilicemos el problema para que la gente tome conciencia. No debe ser tabú, tiene que saberse, para que se pueda prevenir. La mejor ayuda es unirse a gente con los mismos problemas. DAR Y RECIBIR AYUDA.
Lo que en verdad busca la Troika
La crisis económica de la Unión Europea vista desde Latinoamérica
Europa va de mal en peor y hasta Alemania ve las orejas al lobo con el frenazo en sus exportaciones. En España, el incremento del IVA [el impuesto sobre el valor añadido] ha sido letal para el consumo interno. Como mortales son también las rebajas de los sueldos de los empleados públicos, los despidos, la congelación de las pensiones y los recortes en prestaciones para desempleados, que alcanzan ahora un 26%. Mientras, la seguridad social pierde y pierde afiliados y cotizaciones mes tras mes.
En Portugal, se consolida la tendencia al pago de una serie de servicios de la salud pública, lo cual hace muy vulnerable a la ciudadanía, mientras que otra reforma laboral abarata más el despido y el alza de los impuestos empobrece más a la ciudadanía común (no a los ricos). Todas esas medidas, a las que se agrega la privatización de diversas empresas públicas, son puro saqueo. ¿Y qué decir de Grecia?
Una reciente investigación del Center for Economic and Policy Research de Estados Unidos demuestra que las políticas de austeridad que el Fondo Monetario Internacional (FMI) impone a Europa son muy perjudiciales para la inmensa mayoría de la ciudadanía, porque provoca efectos contrarios a los que dice buscar. Tal vez por eso apenas empiezan a oírse algunas voces críticas contra la política de austeridad.
El propio Olivier Blanchard, economista-jefe del FMI, ha reconocido que es un error recomendar, sin matices, recortes presupuestarios a los gobiernos europeos, porque eso puede frenar el crecimiento económico. Pero los economistas del FMI se empecinan en mantener esa política, en vez de enmendarla, e incluso insisten en que los funestos resultados actuales no significan que la política de austeridad sea «mala». A pesar de la ruina del pueblo portugués, el FMI aconseja a Passos Coelho, el primer ministro de Portugal, que despida a más funcionarios, que alargue el horario laboral de los empleados públicos (pagándoles el mismo sueldo), que reduzca aún más las prestaciones por desempleo y que rebaje todavía más las pensiones “para ser competitivos”.
Tal vez para el FMI sea irrelevante que el desempleo alcance ya el 17% y que el PIB (producto interno bruto) ya vaya a retroceder en un 1,5 en 2013. ¿Qué significa ser «competitivo» si la mayoría de ciudadanos se hunde en la pobreza?
¿Tan estúpida es la Troika? La solución está en la historia muy reciente.
En 1953, sólo 4 años después de su fundación, la República Federal de Alemania se hundía bajo el peso de sus deudas y amenazaba con arrastrar en su derrumbe a los demás naciones europeas. En aquel entonces, los 21 países acreedores de la RFA se reunieron en Londres y decidieron ajustar sus exigencias a la capacidad de pago del país deudor. Redujeron la deuda acumulada en un 60% y concedieron una moratoria de 5 años más un aplazamiento de 30 años para reembolsarla y, además, incluyeron en los acuerdos una cláusula de desarrollo que establecía que el país deudor –recordemos que se trataba de la República Federal de Alemania– dedicaría al pago de la deuda sólo la vigésima parte de sus ingresos por concepto de exportaciones.
¿Por qué Europa no actúa hoy de la misma manera?
Tal vez porque el objetivo real prioritario de la Troika no sea cobrar la deuda. Tal vez porque lo que se busca es desmantelar los derechos sociales en Europa (el mal llamado Estado de bienestar, porque te pueden pedir que tengas menos bienestar, pero no que renuncies a tus derechos). Tal vez porque esta crisis permite a la minoría rica aumentar obscenamente sus beneficios, como lo demuestran los datos.
Pero lo que toca es anular la mayor parte de la deuda porque se trata, además, de una deuda impagable. Como explica John Ralston, hay que acabar con toda la deuda porque esa deuda está hundiendo a Europa. Y, metafóricamente, propone Ralston que «guardemos» la deuda en un sobre, que escribamos en el sobre «muy importante», que lo metamos en una gaveta, la cerremos con llave y… tiremos la llave.
Si no se anula gran parte de la deuda, a la vez que se rehacen los sistemas fiscales progresivos y se empieza a arrinconar en toda regla a los paraísos fiscales, y también a la banca en la sombra, a Europa no la salva ni la misericordia divina. Si la hubiera.
Fuentes: voltairenet, periodismoalternativo, tuespacioyelmio,
Me lo acaban de enviar:
ESCRACHE
Javier Gallego – Eldiario.es
Nos habéis perseguido a todos. Primero fuisteis a por los jubilados
pero como vosotros tenéis la jubilación asegurada, no os importo
hacerles daño. Después fuisteis a por los enfermos, los
discapacitados, los dependientes y como vosotros no tenéis problemas
de dinero, no os importo cargar a las familias con un peso que no
pueden soportar. Entonces fuisteis a por los funcionarios, los
médicos, los profesores. Fuisteis a por nuestra sanidad y a por
nuestros colegios porque vosotros tenéis los vuestros asegurados.
Protestamos y no os importó enviarnos a los antidisturbios a que nos
hicieran daño.
No os importó que hubiera millones de parados y fuisteis también a por
ellos. Les quitasteis un pedazo de lo poco que les queda y les
gritasteis que se jodan en mitad del Parlamento. Y empezasteis a
jodernos a todos los demás, a la cultura, a los mineros, a todos los
contribuyentes. Fuisteis a por todos nosotros y no os importó hacernos
daño para no hacérselo a los vuestros. Los bancos vinieron a por
nosotros y vosotros nos quitasteis los cuatro cuartos que nos habían
dejado en los bolsillos. Ellos nos robaban, vosotros hacíais negocio
con nuestro dinero. Volvimos a protestar y nos disteis la espalda de
nuevo.
No queríais ver cómo la gente saltaba por las ventanas o se colgaba
del cuello. Los bancos que nos habían puesto la soga iban a por los
que menos tenían y les dejasteis hacer. Dejasteis que se aprovecharan
con las preferentes de los más indefensos y vulnerables y jamás
perseguisteis a los timadores. Dejasteis que algunos se quitaran la
vida angustiados por su desahucio. Les empujasteis al vacío sin mover
un solo dedo y permitisteis que pelotones de policía siguieran sacando
a la gente de sus casas a empujones. Podríais haberlo evitado pero
seguíais mirando para otro lado.
Los jueces españoles y el tribunal europeo han decretado que las
hipotecas españolas son ilegales y abusivas y a ninguno de los dos les
habéis hecho caso. Miles de personas en la calle y un millón y medio
con su firma, os han pedido parar esta sangría y habéis tratado de
escaparos de ellos. Nos disteis unas medidas insuficientes que no
sirvieron para nada y ahora nos volvéis a ofrecer un simulacro de
solución en diferido. Os pedimos pan y nos dais migajas. Os pedimos
ayuda y nos dais antidisturbios. Os pedimos que nos echéis una mano y
nos la echáis al cuello.
Ahora van a por vosotros y reclamáis que os amparemos pero ya no queda
casi nadie de nosotros que lamente lo que os está pasando. Os toca
sentir lo que sienten los perseguidos. Ahora nos pedís la justicia que
vosotros nos habéis negado. Invocáis la democracia que habéis
destruido y el respeto que no nos tenéis. Exigís que se respeten los
derechos que no habéis respetado. Llamáis terroristas a los que os
persiguen como si no supiéramos que sois vosotros los que los habéis
aterrorizado. Nos llamáis golpistas mientras nos moléis a golpes. Hay
que ser muy miserable para llamar acosador al acosado.
Seguid así. Seguid dando la espalda a la realidad, seguid llamándonos
criminales en lugar de ciudadanos. Seguid aumentando la pobreza, la
desigualdad y el paro. Seguid dejando que a la gente la estafen, la
echen a la calle y los ladrones anden sueltos. Seguid haciendo un
escrache masivo a la población y acabaréis sufriendo un escrache
masivo y violento. No es una amenaza, es una advertencia de lo que,
desgraciadamente, podría pasar.
Ahora solo van a por vosotros pero mañana irán a por vuestra
seguridad, la seguridad que les habéis negado, y a por vuestros
privilegios, a por el dinero que les habéis quitado, los coches en los
que huis de nosotros, las casas que tenéis y que ellos han perdido, el
bienestar que les habéis arrebatado. Querrán infligiros el mismo dolor
que le habéis causado. Y a nadie le importará si os hacen daño porque
el daño que habréis hecho nos habrá anestesiado a todos. Serán tan
violentos como lo habéis sido vosotros. Se saltarán tantas leyes como
vosotros habéis violado. Serán peligrosos porque están desesperados. Y
serán incontrolables porque no tendrán nada que perder.
Vosotros se lo estáis quitando todo. Vosotros sois los responsables de
lo que os pase. Os lo merecéis. Vosotros no sois las víctimas, sois
los culpables, sois la causa de los escraches que estáis padeciendo.
Vosotros sois el escrache de este país. Le habéis hecho un escrache a
esta democracia hasta obligarla a huir por patas. Nos habéis hecho
escraches cada vez que nos reuníamos en las plazas y en las calles. Le
habéis hecho decenas, cientos de escraches a los ciudadanos a golpe
de porra, recorte, insulto y decretazo.
Sois vosotros los que permitís el acoso a los ciudadanos de una banca
miserable que impone una ley injusta. Sois vosotros los que dejáis que
miles de familias sean humilladas delante de sus vecinos, que sus
casas sean señaladas con una cruz de «desahuciado» en la puerta, que
queden marcados como parias y excluidos, que ancianos, niños, enfermos
y gente sin recursos estén sufriendo la derrota, la violencia policial
y la vergüenza pública. Sois vosotros los que lleváis más de cuatro
años haciéndonos un escrache tras otro, los que lleváis años huyendo
de los que ahora os persiguen, los que estáis empujando a miles de
personas por un barranco por el que os acabarán arrastrando, los que
estáis provocando una pobreza, un odio y una desesperación que pueden
acabar estallando.
Si dejáis que eso ocurra, recordaréis el último verso del poema de
Niemöller: “Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera
protestar”. Nadie protestará porque os estaremos persiguiendo todos.