El miedo representa el mayor obstáculo para el despertar. Llevamos siglos contando historias de miedo desde la infancia. Aterrorizamos a niños y a niñas y eso hace gracia a «los mayores». Semillas que dan su fruto en el camino hacia la madurez y que repiten la misma historia con las nuevas generaciones infantiles. Pero no se enseña ni se transmite cómo vencer el miedo. Quizá no presentándolo tan tan terrorífico y haciéndolo nuestro aliado. El miedo puede ser un mensajero que nos ayude a prestar más atención, a saber combinar la prudencia con la valentía, a entender que protegerse no es reaccionar con violencia, a utilizar la paciencia y la confianza en nosotros mismos. Agradezco a la Madre Naturaleza el alimento, el cobijo y la compañía en este camino del despertar.
Enviado por Humanidad Lúcida